Tal vez haya sido la lluvia, o bien el día gris, o pasar por este gélido lugar, antes lleno de vida, el que ha inundado de melancolía mis venas, haciendome recordar las historias adolescentes vividas por los pasillos y corredores de los bajos de los edificios, horas y horas compartiendo los primeros tragos, la exaltación de la última canción de Platero y tú o algún clásico contemporáneo de Extremoduro, charlas arreglando el mundo o pensando donde estaríamos dentro de 20 años, mientras comíamos un mini de pipas junto con otro de zumo de cebada, e historias que no se pueden contar porque se han desnavecido ya de nuestra memoria tan rápido como sucedieron.

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Hacía mucho tiempo que no caminaba por los bajos de Aurrera, más conocidos por varias generaciones como los bajos de Argüelles, un espacio que durante los años 80 y 90 se fueron llenando de Pubs y discotecas, de melodías para todos los gustos y colores, centro neurálgico de ocio nocturno de la juventud de aquellos años.

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De aquella riqueza cultural que se vivió, porque si señores el ocio nocturno en Madrid creo un estilo, una moda, sacó una hornada de artistas y creativos que aún sigue al pie del cañon, y además fue reconocido a nivel mundial.

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Y como todo nada es para siempre, todo esto se ha ido desvaneciendo con el tiempo, como las sombras de los arboles cuando el sol se oculta tras las montañas, por la revolución tecnológica, los nuevos hábitos sociales, las modas y un largo etc…

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El mejor homenaje que podemos hacer a los bajos de Argüelles es mantenerlos vivos en nuestra memoria y disfrutar de ellos.

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Maybe it was the rain, or the gray day , or go through this cold , before full of life, the melancholy that has flooded my veins , making me remember the stories teenagers lived through the halls and corridors of the ground floor of the edifiicios , hours and hours sharing the first shots , the exaltation of the last song Platero and you or a contemporary classic Extremoduro , talks fixing the world or thinking where we would be in 20 years , while we ate a mini pipe along with another barley juice , and stories that can not be counted because they have desnavecido and our memory as fast as they happened.

Long time since I walked the floor of Aurrera , best known for generations as low Arguelles , a space that during the 80s and 90s were filled with pubs and nightclubs , melodies for all tastes and colors, center nightlife hub of youth of those years.

Of that cultural richness that lived because yes sir nightlife in Madrid created a style, fashion, took a batch of artists and creative which is still on the ball , and was also recognized worldwide .

And yet nothing is forever , all that has faded over time, as the shadows of the trees when the sun sets behind the mountains, by the technological revolution , new social habits , fashions and etc. ..

The best tribute we can pay to the lowest in Argüelles is to keep alive in our memory.

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