Dicen que la noche es para los gatos, y en Madrid de gatos sabemos mucho. Una leyenda dice que a los madrileños se les llama gatos, porque cuando Alfonso X, tomo la villa, un intrépido soldado escaló la muralla de forma tan hábil que se le apodó con el nombre de este pequeño felino. La otra versión cuenta que cuando se cerraban las puertas de la ciudad, estos animales eran los únicos en salir y entrar.

Sea cual sea el origen del apodo de los oriundos de Madrid, siempre la historia de la ciudad ha estado muy vinculado a este periodo del día, la crónica negra se camufla en la oscuridad a horas intempestivas. Durante otros tiempos, los serenos eran los guardianes de las calles, vigilantes perenmes de las vidas de los madrileños, confidentes nocturnos de secretos de una época llena de mucha nostalgia y finalmente en la década de los 80, la noche junto con la movida, fueron las protagonistas de Madrid, reinas del deparpajo, excesos e ingenio, una metrópoli que nunca apagaba sus luces.

Tras un largo período de descanso y una profunda limpieza, la noche ha vuelto con mucha instensidad y brillo, aunque sin el glamour de los años 50 donde los neones, las estrellas de hollywood y la farándula patria, daban luz propia a la gris ciudad de la posguerra. Cuando se pone el sol y caen los últimos rayos, es el mejor momento para ver porque Madrid es a la noche, como la noche es Madrid, cuando los gatos toman las calles para llenarlas de vida.

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Durante esta serie de Dark Madrid, iremos viendo la ciudad nocturna.


 

They say that night is for cats, cats and Madrid know much. There is a legend that the locals are called cats because when Alfonso X, took the villa, a fearless soldier climbed the wall so ably that nickname is the name of this small feline. The other version says that when the gates of the city were closed, these animals were the only ones to come and go. Whatever the origin of the nickname of the natives of Madrid, always the history of the city has been closely linked to this period of the day, the black chronicle camouflages in the dark at odd hours.

During other times, the watchmen were the guardians of the streets, perenmes guards the lives of the locals, night confidants secrets of an era full of great nostalgia and finally in the 80s, the night along with the move, were the stars of Madrid, queens deparpajo, excesses and ingenuity, a metropolis that never turned off their lights.

After a long period of rest and a thorough cleaning, the night has become very instensidad and brightness even without the glamor of the 50s where the neon lights, the hollywood stars and showbiz country, gave their own light to the gray city postwar period. When the sun sets and the last rays fall is the best time to see that Madrid is the night, as the night is Madrid, when cats take to the streets to fill them with life.

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