CH3-CH2-OH dicho así puede ser la combinación de una caja fuerte, un movimiento de ajedrez o una posición del hundir la flota. Pero no más lejos de la realidad, es la fórmula química del etanol, lo que dicho en forma castellana alcohol se de beber. 

Esta combinación de tres elementos básicos de la naturaleza, carbón, hidrógeno y oxígeno, que tantas alegrías y dolores de cabeza nos ha dado, son la base de las bebidas alcohólicas que se cosumen en todo el mundo, desde las más suaves hasta las de alta graduación, las de alta calidad y el garrafón, las low cost y las premium. 

Desde hace ya algunos años, se ha ido cambiando el hábito de consumo de este tipo de bebidas, dejando a un lado el cuba libre o el larios con tónica y buscando más pureza y sabor, así como nuevas combinaciones. 

En la frontera de los barrios de Malasaña y La Salesas, en la calle San Mateo n° 21 nos encontramos con Macera Taller Bar, un local minimalista industrial donde unos entusiastas de la cocktelería, rompieron con las etiquetas de las botellas y se pusieron a macerar su propio alcohol. 

Dentro de su variada carta podrán elegir entre ginebras de distintos sabores, rones que le trasladará a las playas de Varadero y vodkas que el mismisimo Boris Yeltsin declararía bien de interes nacional ruso, toda una oda al paladar y de combinar los ingredientes de una forma magistral. 

Aunque el coure de Macera son sus bebidas de alta graduación, también puede probar su té y cafés acompañado de sus increíbles tartas o sándwichs según sea más de dulce o salado. 

Un lugar perfecto para una agradable velada, porque aquí la calidad se sirve en garrafón. 

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